18 noviembre 2007

LAS RADIONOVELAS EN MÉXICO Y LATINOAMÉRICA

Por: Julieta Samayoa León



Introducción

En esta investigación se intentará mostrar la función que tienen las radionovelas en México y en Latinoamérica, ya que han compartido a lo largo de la historia problemáticas parecidas. Así como comparten la inestabilidad, también se ha comprobado que estos países son los principales consumidores del melodrama, género que fue utilizado en las radionovelas.

El objetivo es entonces buscar las razones del gran público que tiene el melodrama en México y Latinoamérica. Es importante resaltar, que además de ser consumidores, son los que producen este género.

Los países latinoamericanos, entre ellos México, han sufrido a lo largo de su historia diversos conflictos económicos, políticos y sociales. Para poder abordar nuestro tema es necesario dar una breve explicación del contexto histórico de la aparición de las radionovelas en México.

El período comprendido entre los años 1928 y 1934 y conocido con el nombre de Maximato, por ser Plutarco Elías Calles la máxima figura, se caracteriza por una inestabilidad de la vida oficial. Tres presidentes se suceden en este tiempo: el primero es Emilio Portes Gil, de carácter provisional y llamado a convocar elecciones para el período constitucional que dejara vacío el asesinato de Álvaro Obregón, presidente electo; el segundo, Pascual Ortiz Rubio, presidente constitucional elegido por el Partido Nacional Revolucionario para el período de 1930 a 1934 y que solamente permanecerá en la presidencia dos años y meses; a su renuncia le sucede Abelardo Rodríguez, que gobernará hasta finalizar el período que correspondía a Ortiz Rubio. Durante el llamado Maximato, y sobre todo bajo la presidencia de Ortiz Rubio, la crisis política se hace permanente. En estos seis años se refleja con claridad la intención de Plutarco Elías Calles por manejar la situación política del país, cosa que logrará en la medida en que cada uno de los presidentes lo permita.

Como se puede ver, el periodo en que inicia el desarrollo de la radionovela es conflictivo, la situación política tan problemática repercute socialmente y económicamente, en la población mexicana.

La radionovela es adoptada principalmente por la XEW. “En 1932 el cineasta Alejandro Galindo y su hermano Marco Aurelio realizaron la primera radionovela transmitida en esa emisora: los tres mosqueteros. Pero el auge de las radionovelas en la XEW llegó a partir de Marzo de 1941 con la serie Ave sin nido, la vida apasionante de Anita de Montemar.”[1]


Antecedentes

En Estados Unidos también aparecen las radionovelas con éxito. “Ma Perkins fue la primera "ópera de jabón"1 que entretuvo en 1933 a cientos de amas de casa de Cincinnati, EU. La peculiar denominación a las radionovelas en Estados Unidos, misma que se conserva hasta nuestros días para las telenovelas estadounidenses, se debe a los patrocinadores de dichas series radiofónicas, entre los que destacaban los fabricantes de jabones y detergentes para la ropa.”[2]

“En México, las primeras radionovelas siguieron caminos parecidos a los de sus similares estadounidenses, pues también las empresas del jabón y enseres domésticos patrocinaron sus producciones. Entre estos culebrones difundidos por radio se cuentan Tres desertores, El ojo de vidrio, El monje loco, Gutierritos, Kalimán, Chucho el roto, Las aventuras de Carlos Lacroix, Ahí viene Martín Corona y Senda prohibida, misma que se convertiría en la primera telenovela producida en México y el mundo”. [3]

Aunque la XEW era la estación que transmitía mayor número de radionovelas, ya que llegó a transmitir 5 radionovelas al día, también existieron otras estaciones que contaban con melodramas radiofónicos estas fueron: Radiocontinental, Radioprogramas de México, XEX, XEB, XEQ y XET,en Monterrey, entre otras.

Las radionovelas tuvieron gran éxito. Esto debido a sus historias, ya que eran realizadas por talentosos escritores y actores, incluso se le denomina a este periodo como “época de oro” de la radio mexicana. Los guionistas más importantes de la época fueron Joaquín Bauche Alcalde, Rafael Pérez y Pérez, Luz María Perea, Marisa Garrido, Francisco Márquez, Caridad Bravo Adams, Carlos Chacón, entre otros, y actores como Eduardo Arozamena, Guillermo Portillo, Emma Telmo, Rosario Muñoz Ledo, Salvador Carrasco, Amparo Garrido, los Hermanos Galán, Joaquín Pardavé, Pedro Infante, Arturo de Córdova, Sara García y Luis Manuel Pelayo, que constituyeron el Star System en el México de los años 40 y 50.

La enorme aceptación de las radionovelas se fincaba en gran medida en la solidez de sus historias, ya que contaban con excelentes escritores y actores, quienes protagonizaron una verdadera "época de oro" de la radio mexicana. Guionistas como Joaquín Bauche Alcalde, Rafael Pérez y Pérez, Luz María Perea, Marisa Garrido, Francisco Márquez, Caridad Bravo Adams, Carlos Chacón, por mencionar algunos, y actores entre los que destacan Eduardo Arozamena, Guillermo Portillo, Emma Telmo, Rosario Muñoz Ledo, Salvador Carrasco, Amparo Garrido, los Hermanos Galán, Joaquín Pardavé, Pedro Infante, Arturo de Córdova, Sara García y Luis Manuel Pelayo, constituyeron, paralelamente al del cine, un verdadero Star System de los espectáculos en el México de los 40 y 50.

“Las producciones mexicanas eran tan buenas que se exportaban a varios países de Latinoamérica, España y hasta a Estados Unidos. En otras naciones del Cono Sur también causaron revuelo los melodramas radiofónicos; dejan constancia de ello autores como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y Mario Benedetti.”[4]

La temática de las radionovelas era el melodrama, que además tuvieron una “función moralizante, pues generalmente los personajes y las historias buscaban resaltar algún valor humano: al cierre de cada capítulo el radioescucha se quedaba con una moraleja que se adaptaba a su vida cotidiana.”[5]



Desarrollo

Como vimos anteriormente en México, de la misma forma que los países de América Latina, la radionovela tiene gran aceptación.

Este fenómeno se atribuye a la necesidad de evasión que existe en un sociedad, y que se logra a través del melodrama. “El melodrama es como un correctivo de la mentalidad familiar. Por la intercesión del melodrama, el público de los siglos XIX y XX acepta devotamente la justificación del "fracaso en la vida". Si nunca triunfé, puedo rehacer mi felicidad observando las historias de los que zozobran en la infelicidad y sin embargo no abandonan el gozo del alma. La dicha por la desdicha ajena.”[6]Corrían los años treinta cuando los países de América Latina recibíamos el rebote de las consecuencias de la gran depresión norteamericana. La mayor parte de nuestros países llevaban sus días como francas sociedades rurales, aunque ya se vivían los primeros tiempos de la industrialización con ciudades que albergaban a incipientes ejércitos de proletarios que en las barriadas empezaban a proliferar. Ese el caso de muchas ciudades latinoamericanas, en especial Buenos Aires, México DF, São Paulo, Caracas y Bogotá, entre otras.

Francisco Javier Ordóñez Andrade, da una explicación de esto: “Bien vale la pena echar un vistazo a la radionovela a través del tiempo. Corrían los años treinta cuando los países de América Latina recibíamos el rebote de las consecuencias de la gran depresión norteamericana. La mayor parte de nuestros países llevaban sus días como francas sociedades rurales, aunque ya se vivían los primeros tiempos de la industrialización con ciudades que albergaban a incipientes ejércitos de proletarios que en las barriadas empezaban a proliferar. Ese el caso de muchas ciudades latinoamericanas, en especial Buenos Aires, México DF, São Paulo, Caracas y Bogotá, entre otras.”

Fue entonces la radionovela una posibilidad de de describir, reinterpretar y construir realidades. “Aquí se manifiesta más evidentemente una cierta frustración del destino individual, un posible intento de compensar las intenciones malogradas en un proyecto ajeno triunfante.”[7]

Un ejemplo de esto, se puede ver en el libro “La radionovela venezolana: tres momentos y ¿una muerte anunciada? de Lunaidy Benitez. En esta publicación hace la referencia de una emisión radiofónica llamada Tamakúm, el vengador errante, novela de Obelleiro Carvajal. “La Venezuela sometida a la dictadura de Pérez Jiménez, encuentra en Tamakún aquello en qué proyectar un verdadero deseo de justicia. El pueblo venezolano logra un raro símbolo en el personaje que, a pesar de que no tiene connotaciones políticas, se convierte en una especie de canal para el pueblo sometido a la dictadura, un canal que ilumina una posible libertad. Eso fue lo importante: siendo Tamakún un fenómeno comercial, ajeno totalmente a la realidad venezolana, tiene sin embargo una significación muy importante, ya que era casi la única posibilidad política de ver el mundo en libertad. Entonces, adquiere una dimensión que no tenía”


Así como en Venezuela sucedió esto, en Cuba también se dio todo un fenómeno con la radionovela llamada “El derecho de nacer” en los años 40, ya que era una de las más difundidas novelas radiales, al extremo que la Isla se paralizaba en el horario nocturno en que se emitía la serie. Cada vez que se ha reproducido en diversos países de América Latina ha tenido un éxito similar. Llegó a hacerse una telenovela y una película de asombrosa popularidad. Es un fenómeno sociocultural que trasciende las fronteras: la misma demanda funciona en Mesoamérica y en el Cono Sur.”

En México con la aparición de la radionovela, también se dio un fenómeno importante. Las personas que vivieron aquella época todavía recuerdan algunas de ellas, “Yo recuerdo cuando mi abuela prendía la radio, se reunían todas las mujeres de la casa, y nosotros los hijos y nietos. Recuerdo muy bien que veía a mi abuela acercarse al aparato para escuchar mejor. Cuando lo prendía se escuchaba una voz diciendo, ¡Cuidado Margot! Era muy emocionante.” Afirma en entrevista Adela Crespo Flores de 73 años.

En aquella época se vivía inestabilidad “Yo tenía muchos tíos, pero muchos murieron luchando, ya que les tocó todavía las guerras intestinas, pues eran militares. Mi padre también murió, entonces nos dejo a mi junto con mi mamá y mis hermanos en una situación difícil”.

A finales de los cuarenta, las emisoras latinoamericanas se ven invadidas por el mercado internacional de la radionovela. Cuba se pone a la cabeza y México le hace la segunda voz.

“Probablemente si era una forma de evasión, ahora que lo mencionas, ya que en esos tiempos las mujeres sólo estaban en la casa, por ejemplo, mi abuela sufría mucho por la muerte de sus hijos, y se entretenía escuchando la radio. Además había otras costumbres, mis tías nunca se casaron, y la moral que existía era mayor que la actual, así que se emocionaban escuchando las aventuras de los personajes que escuchaban.” Menciona Adela Crespo.




Metodología

Se utilizó un método cualitativo, ya que no se buscaron encuestas ni datos duros. Las características principales del método son:

El método cualitativo se puede sintetizar en las siguientes características:

Centrada en la fenomenología y comprensión
Observación naturista sin control
Subjetiva
Inferencias de sus datos
Exploratoria, inductiva y descriptiva
Orientada al proceso
Identificación de patrones culturales
Datos "ricos y profundos"
No generalizable

En la investigación se utilizaron fuentes documentales y la entrevista. Las fuentes documentales son de trabajos elaborados acerca del tema de la evasión en Latinoamérica.


La radionovela, en países Latinoamericanos, ha cumplido con una función de evasión en la mayoría de los casos, y es un reflejo de lo que se vivía en el ámbito social, la expresión de las necesidades


Resultados

A partir de los textos revisados, se puede observar que el éxito del melodrama tanto en la radio como en otros medios electrónicos, como la televisión, ha prevalecido en la mayoría de los países de Latinoamérica que además comparten condiciones económicas y sociales no muy favorables.

Vicente Leñero habla incluso de una “receta” para lograr que una radionovela fuera existosa. “Vicente Leñero reveló la receta para escribir un bodrio radionovelero según su propia experiencia como guionista de las series transmitidas por la XEW (Entre mi amor y tu, La sangre baja del río, Boda de plata, La fea, entre otras): "… estructurar sinopsis mensuales, semanales, diarias; bocetar análisis psicológicos de los personajes; planear suspensos suaves antes del comercial, suspensos inquietantes al final del capítulo, suspensos tremebundos de final de semana…”[8]

Los datos también nos muestran que el desarrollo de las radionovelas es muy parecido en diversos países, como Cuba, Venezuela, Ecuador, Colombia. Incluso se encuentra que las radionovelas producidas en Cuba o en México eran trasmitidas también en otros países, es decir que las historias manejaban los mismos contenidos, y el público buscaba lo mismo a pesar de pertenecer a otro país.


Conclusiones

A lo largo del trabajo se puede ver que el melodrama radiofónico llegó a México y a Latinoamérica en un momento histórico que favoreció su desarrollo.

Las radionovelas cubrieron las necesidades de las amas de casa que no podían tener un desarrollo profesional, o simplemente de poder emocionarse con el final feliz de las historias, al no tener la posibilidad de vivir esa realidad.

El melodrama sigue imperando en México, probablemente el medio a cambiado, ya no es a partir de la radio, pero si a través de la televisión, en donde se maneja también el género melodramático.

Los medios electrónicos se convierten en una catarsis para el receptor, en una necesidad que surge de la imposibilidad de llevar una vida sin problemas, en donde todo tiene un final feliz.

“Parece que cada momento histórico necesita su propia droga. Este es el nuevo opio de los pueblos [Daniel Iquique, Chile]. Las telenovelas son dañinas para la gran cantidad de personas con poca educación en Latinoamérica, porque presentan situaciones irreales y la gente acaba por creer que así son las cosas de la vida… parece menester para este género incluir el melodrama barato… [Enrique Gutiérrez, México]. Pienso que las telenovelas son un producto de consumo que presenta un modelo de sociedad deformado. Sólo han servido para entretener a la mayoría de nuestros pueblos en América Latina y mantenernos ocupados con situaciones que están al margen de la realidad en que vivimos… A nosotros sólo nos dejan imágenes sobre acoso, discriminación, estigmatización del papel de la mujer, etc. [Marcelina Samaniego, Panamá]. Las telenovelas son una manifestación de atraso mental de la cultura Latinoamericana actual [Christian Gutiérrez, Estados Unidos]. Para miles de telespectadores, sobre todo las mujeres de los países de América Latina que se identifican con los personajes, es la nueva trama de la Cenicienta. Adormece y hace creer que 'algún día' la suerte cambiará, como la 'muchacha' de la telenovela que consiguió salir de la miseria casándose con el apuesto galán [Andrés Atachao, México] (En Kayser y Ronalds, 1999, BBC Línea Directa).”[9]




[1] La radionovela. César Navarrete. Poder Joven. www.imjuventud.gob.mx/radio


[2] "Procter & Gamble. 150 años de éxito en marketing", en Advertising Age Magazine, México, Norma, 1991, p. 255.

[3] Rojas Orduña, Octavio Isaac. El drama de la radionovela. http://www.etcetera.com.mx/rad43.asp


[4] Ibid.
[5] Navarrete César. La radionovela. Poder Joven. www.imjuventud.gob.mx/radio

[6] Monsivais, Carlos. La política del melodrama.2005 http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2005/06/25/u-1001425.htm
[7] Otero Lisandro. La Jiribilla Revista digital de Cultural Cubana. La contracultura del llanto. Evasión en serie. La Habana 2006. http://www.lajiribilla.co.cu/2006/n258_04/laopinion.html
[8] "Las telenovelas y la generación 1962", Vicente Leñero, en "La Jornada Semanal", México, 24 de noviembre de 1996, p. 4.

[9] Quintero Claudia. Cultura masiva. Elementos a considerar sobre el narcótico más temido de la televisión latinoamericana. Razón y palabra. Revista Electrónica en América Latina especializada en Comunicación. http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/cmasas/2002/agosto.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta mal redactado