18 noviembre 2007

Reactor 105.7 FM

Por:Andrés Carreón González Melchor

Introducción.
La radio en nuestro país ha jugado un papel muy importante en la estructura de la sociedad. A partir de su nacimiento en la década de 1920, ésta no ha dejado de tener un crecimiento acelerado, pero bien estructurado, con miras a entretener –en la mayoría de los casos- a un vasto público.

Desde luego, el desarrollo de la tecnología ha tenido que ver mucho con este rápido crecimiento de la radio en México, pasando, quizá, por un periodo corto de estancamiento, pero que supo salir a flote, y permitir que, hoy por hoy, la radio sea de mayor preferencia en todo el país, a pesar de que se cuenta con más aparatos televisivos que radiofónicos en una casa.

Pero tratar de conocer cómo es la estructura de una radiodifusora, qué elementos son los que originan el nacimiento, crecimiento y desarrollo de una estación de radio, cuáles son las funciones que debe desempeñar en la sociedad, no es tan sencillo como parece. Se trata de una labor incesante por parte del investigador –en este caso yo-, para, en la medida de lo posible, aclara todas las dudas que puedan generarse en el desarrollo de la radiodifusora.

Por tal motivo, el presente trabajo contiene elementos sobre los orígenes, evolución y desarrollo de la emisora de radio Reactor 105.7 FM. La labor nació después de que, al ser radioescucha de la estación, tenía curiosidad de conocer el desenvolvimiento de ésta a lo largo de sus casi cinco años al aire; asimismo, aclarar las dudas que giran en torno a su creación a mediados de noviembre de 2002. Al principio de éste –en los antecedentes-, se habla más de la casa-madre, Grupo IMER (Instituto Mexicano de la Radio), para contextualizar al lector y sentar las bases de su desarrollo.

Dentro del mismo hay, no de manera explicita, pero sí haciendo referencia a ellas, un par de entrevistas realizadas el 12 de octubre del presente año a dos personas importantes de la estación. El primero de ellos, Marcelo Lara, Gerente General de la emisora, relata la idea que permitió el surgimiento de la estación y lo que ha permitido que siga al aire hasta ahora; mientras tanto, Julio Martínez, Productor y Locutor, señala la transición y fusión que hizo que naciera el proyecto Reactor.

Antecedentes.
La estación de radio Reactor 105.7 FM salió al aire el 17 de noviembre del 2002 como proyecto experimental, supliendo a la anterior emisora Orbita. A partir de ese entonces, aquel proyecto experimental comenzó formarse una buena imagen para con sus radioescuchas, quedándose rápidamente en gusto del público. La casa que depositó toda su confianza en el proyecto fue Grupo IMER (Instituto Mexicano de la Radio), después de haber cumplido con los requisitos para la concesión con el gobierno.

¡Grupo IMER, tiene una Misión bien definida, que establece el rumbo de cada una de sus estaciones. La Misión es promover el desarrollo integral de la sociedad, mediante la producción, programación y transmisión de contenidos radiofónicos. Con la intención de cumplir cabalmente con este propósito, el Instituto:

· Define sus políticas de elaboración y programación de contenidos.
· Ofrece música, programas de contenido y servicios informativos.
· Difunde políticas públicas y campañas de beneficio social.
· Recoge y difunde la opinión ciudadana.
· Contribuye a la formación de profesionales de la radio.
· Brinda oportunidades a nuevos talentos.
· Da cabida a nuevas propuestas radiofónicas.
· Ofrece capacitación en temas radiofónicos.
· Resguarda, preserva y da acceso a los acervos sonoros y documentales bajo su custodia[1].



El nacimiento de Reactor se ve enmarcado con el rompimiento de Orbita FM y Radioactivo (98.5), las cuales tenían una programación muy parecida con la que actualmente cuenta Reactor (rock, en específico); estas dos últimas pierden sus concesiones y son sacadas del aire casi simultáneamente. De esta manera, quien hasta entonces era Gerente General de Radioactivo, Marcelo Lara, entra en pláticas con Grupo IMER, para volver a tener una emisora que tuviera contenidos musicales de ‘Rock’.

Desde entonces Reactor ha transmitido las 24 horas del día, sin interrupción alguna. Lo que empezó como un proyecto experimental, hoy forma parte de una de las casas de radio más importantes del país y que aún sigue creciendo; Grupo IMER y Reactor, le han cambiado la cara a la radio en México, ya que en nuestro país muy pocas estaciones de radio programan música de ese tipo, y mucho menos, tienen público sin la necesidad de estar regalando cosas; lo que para ellos es valido es el hecho de que los radioescuchas formen parte de la programación, es decir, permitir que el público decida que quiere oír.

Desarrollo y evolución
El surgimiento de Reactor se da por la fusión de diversos personajes de las radiodifusoras recién sacadas del aire, es decir, la mezcla entre Radioactivo y Órbita. Va a ser conducidos por Marcelo Lara, quien volvió a ser Gerente General; mientras tanto, la Producción quedó en manos de Julio Martínez Ríos, Yamily Chiquini, José Antonio Martínez y Luis Matías; y, finalmente de la Programación se encargaron el ‘Rulo’ y el ‘Golfo’.

Reactor atiende al público joven de la Ciudad de México, mediante la promoción y difusión de la música independiente y del rock alternativo en español y en inglés. La emisora destaca por tener la mejor cobertura y presencia en los conciertos de rock, a nivel nacional e internacional. Para Marcelo Lara y todo su equipo es muy importante cumplir con la misión y valores compartidos que tiene establecidos Grupo IMER; algunos de esos valores son que la radio debe ser:

· De calidad, comprometida con la excelencia, que promueve la innovación, la creatividad y la mejora continua.
· Que estimule la imaginación, aliente la reflexión y genere disfrute y emoción en nuestros radioescuchas.
· Que brinde un servicio a sus audiencias, estimule su participación y se preocupe por conocer sus necesidades.
· Abierta, plural, tolerante e incluyente. Íntegra, honesta y transparente.
· Que haga uso eficiente y responsable de sus recursos.
· Que rinda cuentas.
· Comprometida con la independencia editorial.
· Que comunique con oportunidad, veracidad, equilibrio, respeto, claridad y agilidad.
· Que promueva la libertad de expresión.
· Que promueva el derecho a la información.
· Comprometida con el fomento de la cultura democrática y el respeto a los derechos civiles.
· Que propicie la comunicación interna y el trabajo en equipo.
· Que reconozca la experiencia y las habilidades de su personal.
· Comprometida con la divulgación del conocimiento, la ciencia y la cultura.
· Comprometida con la misión y los valores que nos hemos trazado[2].

A lo largo de todo este proceso, la estación va viviendo diversos cambios evolutivos que van a permitir la introducción de nuevos programas, cabe señalar que todos éstos son siempre en vivo. Uno de los factores que permiten el buen funcionamiento de la estación tiene que ver con el financiamiento otorgado por el Estado Mexicano, pero en específico, la entrada de ingresos se debe a los patrocinadores.

Las transformaciones vividas, mencionadas al inicio del párrafo anterior, son la expansión a la red; a partir de enero de este año la estación puede ser escuchada en todo el mundo a través de Internet, lo cual ha permitido hacerse de un público más vasto. Inclusive muchas de las bandas programadas salieron a la luz por medio de este nuevo mecanismo, una de ellas es Javiera Mena, quien al ver en la red que Reactor le abría sus puertas a todo el mundo, decidió mandar su música y, así, darse a conocer en México.

Reactor tiene cobertura en la Ciudad de México, Estado de México e Hidalgo, con 36,080 watts de potencia; su audiencia diaria es de aproximadamente 8, 605,239 radioescuchas, con los que se pretenden atender a hombres y mujer de entre 15 y 35 años de edad, brindándoles toda la música que se les pide y tratando de resolver las inquietudes que se generan en su público. Además se procura cubrir los mejores eventos, no nada más del ámbito musical, sino también los culturales, enriqueciendo así, su alto contenido musical y cultural.

Para todo el grupo, la única manera de atraer al público es vender una imagen, pero procurando que ésta sea la mejor sin necesidad de caer en lo vulgar; también es importante ser auténtico y tener bien claro que se pretende, saber a dónde se quiere llegar. Por esta razón, Reactor es una de las pocas estaciones que no regalan nada a sus seguidores, todo lo que se promociona tiene un costo, y no lo venden ellos, sólo informan; es parte de las políticas de la estación.

El éxito también se le atribuye a la vastedad de programas con los que cuenta la estación, sus espacios musicales contienen, principalmente ‘rock’, ya sea en español, en inglés, independiente o comercial; asimismo, tienen programas enfocados a otras derivaciones de este género, como lo es el reggae, los clásicos del rock, rock urbano, rap y hip-hop; entre muchos otros géneros. De esta manera el público ha ido creciendo considerablemente.

Los programas están distribuidos según la demanda del público, para llegar a esas conclusiones, se realizan diversos estudios en Internet o en la calle buscando cuales son las preferencias de la gente; con base en ello se establece la manera como se acomodan los programas a los largo de la semana. Otra manera de elección de distribución es, por ejemplo, analizar que está sonando actualmente y ponerlo en ese orden: “quizá no es la mejor manera de hacer, partiendo de la noción que es radio pública, dejamos que sea el público quien- decida, pero a veces hay que cumplir con tiempos”.

Un ejemplo claro de esta distribuciones el programa Antisocial, que está al aire de lunes a viernes de las ocho a las once de la mañana. El contenido de éste es más de aspectos noticiosos, pero darle una visión distinta a la realidad –de ahí el nombre-. No es que estén en contra del sistema, pero es como meterse en una bola de cristal y creer, sin dejar de lado la objetividad, que lo real es lo que presentan. El público que lo escucha es gente quiere oír las noticias de manera distinta.

Reactor tiene muy clara cuál es su función social actualmente, en palabras de Marcelo Lara, “nuestra función social queda determinada por los estatutos marcados, primeramente, por Grupo IMER, y, en segundo lugar, por las mismas políticas de la estación. Así, una de las funciones es la entretener exclusivamente, pero no por ello deja de ser una tarea importante para nosotros hacer una radio responsable, de calidad, de acuerdo con la realidad mexicana”.

Otra de estas funciones, es crear espacios alternativos para la nueva música mexicana en la escena independiente, es imperante darle lugar a los nuevos talentos, por así decirlo, darles chamba. De ahí que Reactor sea una de la máximas exponentes en cuanto a la recepción de rock independiente se refiere; se procura generar una comunión entre la emisora y el público, preponderando que sea éste quien ejerza el máximo poder dentro de la estación. De hecho es de las pocas emisoras que, con algunas deficiencias, con orgullo se hace llamar “radio pública”.

Para la gente que trabaja en Reactor, también es importante permitir que la gente que se está empezando a desarrollar en el medio informativo –medios electrónicos- tengan una oportunidad de mostrarse y ver sus cualidades. En esta estación, el 70% de los jóvenes que realizan su servicio social en la radiodifusora, termina quedándose a trabajar en el área que se desenvolvieron mejor; es de los pocos lugares en los que, realmente, se hace práctica profesional y servicio social como tal.

Finalmente, queda muy claro que es una emisora abierta a todo tipo de crítica. Reactor, a lo largo de estos casi ya cinco años al aire, se ha caracterizado por ser una estación con una evolución rápida y acelerada. Le ha sabido sacar provecho a las nuevas tecnologías para expandir sus horizontes más allá de nuestras propias fronteras; y, sin duda, lo que la hace única, es que permite que, sin dejar de lado los propios intereses de sus miembros, la gente sea quien decida qué y para qué quiere oír lo que se programa.

Conclusiones.
A través de este trabajo pude esclarecer muchas de las dudas que me generaba la ya mencionada estación de radio. A partir de la investigación pude darme cuenta que hacer radio no es nada sencillo; se necesita de mucha paciencia y una ardua labor para llevar a cabo la realización de un trabajo de calida. También es muy necesario saber a dónde se quiere llegar con lo que se está haciendo, no se puede hacer radio –y me parece que nada- sin tener definidas las intenciones.

Todo esto me lleva a pensar que Reactor no nació por simple y mera casualidad, surgió de la idea de hacer algo distinto, para un público distinto, pero, sobretodo, de buscar el gusto de la gente, a partir de los propios gustos de ésta. Además, siempre es bueno tener ciertas renovaciones y contar con escenarios nuevos para explotar el talento de los jóvenes mexicanos.

Creo que, si se siguen los pasos de esta radiodifusora, así como los de muchas otras, que aunque estén en manos privadas y que, en su mayoría, el Estado sea quien defina el control y manejo de éstas, sabiendo el camino que deben seguir, se podría tener una radio de mucha mejor calidad, calidad que se ha ido perdiendo en los últimos años.

También es valido que se recuerde que el proceso de crecimiento de la radio en México a penas está en su clímax, hace falta mucho por hacer; hace falta mejor infraestructura, hace falta radio de calidad. Quizá los avances tecnológicos hayan contribuido a acelerar ese proceso, pero mientras la radio siga en manos del poder será difícil alcanzar las metas trazadas por los grupos radiofónicos. Reactor es el claro ejemplo de que se puede subsistir con bajo presupuesto, y que, aunque con artimañas, hacer lo que quiere el público y no lo que quiere el gobierno.

[1] www.grupoimer.com
[2] www.grupoimer.com/reactor